A finales de los 50, después de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla y de los años de La Violencia que azotaron el país, Bogotá, capital de Colombia, empezó un crecimiento imparable, como consecuencia de las oleadas de campesinos desplazados, que triplicaron la población de la capital: si en 1951 vivían 700.000 personas, en 1973 eran más de 2.500.000.

A lo largo del siglo XX la ciudad se ha modernizado, ampliando las ofertas en la industria, las finanzas, la construcción o la educación, y mejorando las comunicaciones.

Pero para llegar a ser la ciudad cosmopolita que es hoy, tuvo que borrar del mapa calles, edificios y ríos... que todavía se conservan en la memoria de los privilegiados que llegaron a verlos.

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